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miércoles, octubre 11, 2006

El beso de moza también es peruano?

Qué rico!!!
A mi me fascina el chocolate. En especial me gustan los Helena y los Ferrero Rocher -dato para los fans- pero hay algunos chocolates más económicos y sencillos como este, que aunque baratito, es un GRANDE para mi boca y mi corazón: el beso de moza.
Aparentemente este chocolatito es invento peruano, pues no he encontrado ningún dato que me haga sospechar lo contrario.
Consiste en una fina capa de chocolate envolviendo un delicado y dulce merengue que reposa sobre una pequeña y también rica galletita de vainilla. Uhmmm...!

Existe una técnica bastante difundida para degustarlo y consiste en dar un pequeño mordisco en la parte superior, cuidando de no quebrar todo el chocolate y dejando al descubierto el delicioso merengue que, con ayuda de la lengua, se extrae con suavidad. Ya luego se van dando otros mordiscos hasta terminar con el chocolate y la galleta.

Pregunté a mamá, que tiene ya más de 50 años y me dijo que cuando era chica, los besos de moza existían. Me imagino que siempre fueron hechos por D'onofrio, que ahora en el Perú es Nestlé D'onofrio (click en chocolates rellenos y luego beso de moza).

Desde que puedo recordar, estos besos cuestan S/0.50 (cincuenta céntimos) y se venden envueltos en una servilleta. He ahí la parte fea: su distribución ha sido bastante antihigiénica por muuuuchos años. Pero qué importa si son buenazos.

Me cuentan que ya se ha creado un dispensador de besitos de moza, donde el vendedor los guarda, pero que aún siguen entregándolos con la mano.

Imagino que lleva ese nombre (beso de moza) por la delicadeza de la golosina. Aunque estoy segura de que no todas las mozas besan con delicadeza hoy en día ... :P


A mi este chocolate me trae especiales recuerdos. Cuando niña, solía acompañar a mi abuelito a comprar algunas cositas que faltaban para la despensa en la noche. Siempre íbamos a las mismas tiendas y él ya sabía qué iba a querer que me compre: un beso de moza. Así que parábamos de todas maneras por la esquina y yo era feliz.