Mostrando las entradas con la etiqueta san valentin. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta san valentin. Mostrar todas las entradas

miércoles, febrero 14, 2007

No Valentín

Caminando por Las Begonias (para mis amigos no limeños esta es una calle muy comercial de San Isidro), ya casi a las 9 pm las tiendas, cafés y heladerías lucían desoladas. Qué raro, es 14 de febrero y lo usual es ver las calles abarrotadas, pensé. Un vendedor de chocolates en caja remataba las últimas a 3 soles!
Starbucks estaba demasiado tranquilo y los cuatro gatos que allí cafeteaban no eran parejas. ¿A dónde se fueron todos los enamorados?

Media hora más tarde, luego de recorrer Javier Prado, llegué a Plaza San Miguel, donde sí había demasiada gente. Pongo un pie en la vereda y todo tipo de vendedores pululan pregonando precios y bondades de los productos que ofrecen. Rosas rojas envueltas en papel platina de colores (como la que recibí en mi primera reunión bloguera!), más chocolates, carteritas de jean y otros objetos irreconocibles.

Ya había visto que en la avenida La Marina, todas esas discotecas (a las cuales confieso temer) de avisos luminosos fosforescentes, habían excedido su capacidad y las parejitas salían en busca de otro lugar para festejar. En Plaza SM vi lo mismo, aunque ahí los enamorados del consumo eran un poco más pacientes. Bembos estaba repleto de gente y afuera de Chili's habían varias parejas de noviecillos(¡muchos!) que esperaban a que la cola que había dentro del local disminuya pronto para, al menos, poder esperar adentro.

No faltaban los que, más misios, tiraban parque nomás. Era el primero que cruzaba y se interpusieron en mi camino dos niños, quienes llevaron sus globos rojos con forma de corazón hacia mi cara, mientras la niña decía: "Lleve un globo para su esposo, señora". ¡Vamos! Eran sólo una blusita, unos zapatos altos y una loncherita que delataban mi vuelta del trabajo. ¿Tan rápido he ganado el aspecto de burguesa matrimoniada? ¡Horror! En fin, me reí.

En el otro parquecito habían muchos chiquillos abrazados en la oscuridad, bajo los árboles. Demasiado besuqueo para un solo parque. También estaban las patotas de muchachitos/as sin novia/o. Recuerdo haber celebrado algún San Valentín así. Salí con mis amigas del colegio, en esas épocas en que estaba muy de moda Axe Bahía y nos metíamos a los bares donde se bailaba con coreografía. Pronto nuestra mesa de chicas era mixta y otros niños -que habían llegado en grupo tambien- nos invitaban el trago y bailaban con nosotras. Cacería, le llaman. Anyway...

Supongo que en San Isidro no había nadie porque todos huyeron de las oficinas, buscando cualquier otro lugar lejos de allí. Me datearon que en el Parque del Amor no había sitio ni siquiera sobre el grass. ¡Crítico!

Yo no celebré, como se habrán percatado. No sólo porque no tengo con quién, sino porque he sido capturada por el sistema, al punto de que me siento en la obligación de acostarme temprano para rendir como corresponde en el trabajo. Es que estamos en cierre y soy una empleada responsable, cof cof (Bien clasemediero el comentario).

Pd: La imagen de arriba está ahí porque no me había dado cuenta de que el logo que Google lució por San Valentín no parecía dibujar la letra L dentro de "Google", en la cabecera del buscador. ¿Ustedes sí? La aclaración la trae infobae.