lunes, agosto 01, 2005

Buscando el FIN del Estado Empírico y el Abismo Social

Luego de 126 años mi país, Perú, no parece haber cambiado demasiado. Reproduzco algunas líneas de Jorge Basadre en su obra: Historia de La República del Perú, cuando se refiere a la situación peruana ante la guerra de 1879 (Guerra del Pacífico):

El Perú (…) tenía dos fallas esenciales que, si continúan existiendo, pueden llevarlo a nuevas catástrofes frente a las grandes pruebas del futuro: la existencia del Estado empírico y la del abismo social.(…)

El Estado empírico quiere decir el Estado inauténtico, frágil, corroído por impurezas y por anomalías. Es el Estado con un Presidente inestable, con elecciones a veces amañadas, con un Congreso de origen discutible y
poco eficaz en su acción, con democracia falsa. Estado empírico quiere decir, asimismo, que en él no abundan como debieran las gentes capaces y bien preparadas para la función que les corresponde ejercer en la administración y que no hay garantías para formar esos cuadros o para permitirles actuar. Estado empírico hasta llegar a lo increíble era el que había despilfarrado millones locamente en la época de las consignaciones y luego en la época de los grandes empréstitos para desembocar en la bancarrota. Estado empírico era el que carecía de institutos armados medianamente organizados, de mandos competentes, oficialidad bien formada, tropa debidamente atendida, equipo moderno, servicios de administración eficientes.(…)

El Estado era empírico y reposaba sobre un abismo social. (…) La despreocupación de la época republicana por el problema indígena originó la ausencia de una mística nacional en esa masa, a pesar de las grandes pruebas de abnegación dadas por vastos sectores de ella.
En suma, el peruano del siglo XIX no había tecnificado el aparato estatal ni había abordado el problema humano del Perú (…). La derrota, la ocupación, el aniquilamiento de la riqueza pública y privada, la amputación de la heredad nacional vinieron a ser una expiación.
[1]

Finalizadas las Fiestas Patrias, concluido el discurso de nuestro Presidente, culminados los alaridos y festejos de “la portátil” y el ensordecedor silencio de la oposición (que no termina), retiro la bandera de lo alto de mi vivienda. Pero lo que ni los fuertes vientos invernales se llevan es mi capacidad de reflexionar y especialmente de creer firmemente en que somos capaces de lograr el cambio. Porque no creerlo sería conformarse a vivir en la asquerosidad de la corrupción y ese continuo destruir al que nos tienen tan acostumbrados, en lugar de luchar contra la enfermedad que éstos males significan para el país.

Aún hay esperanza porque existimos quienes no vendemos nuestra voz y manifestamos nuestro rechazo ante la impunidad de las mafias y la lentitud de quienes debieran liderar la acción. No permitamos nosotros que las páginas de horror y vergüenza de nuestra historia se vuelvan a escribir.


[1] Historia de la República del Perú. Ediciones “Historia”, Lima, 1961. Tomo V, Capítulo XCIV, I, VII (página 2313, 5ta edición)

7 comentarios:

Jomra dijo...

Saludos

Le veo revolucionaria sipas ¡¡A las barricadas por el triunfo de la Confederación!! (es que me encanta esa canción :P).

Fueno, la verdad es que ese texto describe la situación pasada, actual y, si no hacemos algo, futura del Perú; así que nada, comencemos de abajo a arriba, y comencemos el cambio de una vez por todas ;)

Hasta Luego

PD: El ancla está mal metida 8-).

SilentHades dijo...

Estoy de acuerdo hagamos algo... pero que?....

Vladimir Terán dijo...

Interesante pregunta de silenthades, ¿Dónde está la punta del hilo de la madeja? o habrá que cortar un nudo gordiano para comenzar a cambiar. En la historia nunca ha habido cambio sin ilustración y liderazgo. Educar puede ser una respuesta.

Gracias por el enlace.

respira dijo...

Si, yo apuesto por la educación! la educación de líderez y valientes que no se queden callados. Aunque lamentablemente, aveces abro los ojos, tanto que veo hasta lo que no está dicho, y digo "¿será que aún viviré aunque sea para contemplar alguna intención de mejora?"

Morena dijo...

Muy de acuerdo con Respira. La educación bien planificada es básica. Una educación que tome en cuenta nuestra diversidad.

¿Qué podemos hacer nosotros? Con solo el diálogo y hacemos bastante porque nadie se preocupa. Tenemos además que exigir a nuestras autoridades que hagan lo necesario para cambiar las condiciones en que nos encontramos y poner de nuestra parte siendo menos corruptos, respetando las leyes, es decir respetando a nuestros conciudadanos y fomentando el orden. Creo que con eso ya tenemos bastante logrado.

Anónimo dijo...

¿Qué romántica eres Morena? Me haces recordar al "Che".

Juanjo dijo...

Pues estoy muy de acuerdo con Morena, nosotros no podemos obrar directamente sobre este mundo, sólo podemos obrar sobre nosotros.

No ganamos nada reclamando actitudes ni exigiendo cambios con simples palabras, el mejor ejemplo es el que se da con acciones, con actitudes.

Es un camino largo, pero hay que comenzar a andarlo.

creo yo.