martes, setiembre 25, 2007

El ojo que llora: antes y después

La verdad nunca vi de cerca el Ojo que Llora, solo en fotos. Me dio mucha pena saber lo que hicieron esos vándalos, no tanto por el daño que pudieran ocasionarle al monumento sino por la significancia que conlleva. Hasta hoy tantos pobres inocentes no pueden descansar en paz.

Aquí un par de imágenes de cómo era el Ojo y cómo ha quedó luego del ataque.


Así era. Desde atrás de la piedra circular (el ojo) fluía continuamente un pequeño torrente de "lágrimas".


Así quedó. Cubierto de pintura naranja, el monumento fue golpeado por una comba.

Felizmente era de piedra, por lo visto no lograron hacerle mayores daños. Y si nos ponemos simbólicos, puede verse cómo el ojo -que seguía llorando- se limpiaba a sí mismo con sus lágrimas de la verguenza naranja.

Tags Blogalaxia: Intolerancia, Vandalismo, Fujimori+extraditado, Ojo+que+llora.

4 comentarios:

Carlos el baterillero dijo...

Hola Morena

Yo una tarde de domingo, me fui a conocer El Ojo Que LLora...había leído lo que El Comercio escribió sobre este monumento, me impresionó, lo que de sufriemiento se relataba en el artículo. Vi también el reportaje emitido por Presencia Cultural, que cuestionaba su ubicación, debido a que seguía restándole espacio al Campo de Marte....me sorprendió el que un mismo monumento, ocasionara diferentes opiniones...ciertamente era polémico.

Ahora luce dañado o mejor dicho, se desluce.

Que lejos se está de la necesaria reconciliación. Cuanta intolerancia Dios mio.

Carlos el baterillero

Anónimo dijo...

lo bueno creo que en el caso de este tipo de monumentos, asi lo deformen una docena de veces no se notaria, cuando vi la foto del antes y despues, pense que habia un antes del antes, en fin esos tipos de monumentos que solo los hippies le ven significados creo que con la pintura naranja connota mas dolor

Anónimo dijo...

Estoy muy indignada, es tremendamente injusto para los familiares de víctimas del terrorismo que los nombres de sus seres queridos estén junto a los de los terroristas que murieron en la cárcel. Imagínense que en un monumento a las víctimas del holocausto reciban un homenaje junto a sus victimarios. Esto sólo puede pasar en el Perú.

Saludos

Adriana

Pollo especialista dijo...

Pero q lo dejen así.
Resulta una paradoja q, sin duda, hace pensar más y eleva su valor artístico.